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15 de agosto de 2007

Desde el Cono Sur...

Los años dorados de la cirugía


Lorena Victoria S.


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Santiago, CHILE.- Anoche me quedé viendo televisión hasta muy tarde. Me enganchó uno de esos programas de cirugías plásticas que ahora son tan populares en los medios de comunicación a nivel internacional.
Usted, lector o lectora, estará de acuerdo conmigo en este punto: al sobreexpuesto y carismático doctor Rey, que ahora luce el pelo aclarado en el canal E!, se le ha unido una verdadera legión de expertos, que a punta de cámaras y luces, prometen transformar la vida del paciente de turno.
Siendo justos con estos “médicos amantes del estrellato”, en ciertas oportunidades las intervenciones están más que justificadas. En otras, la mayoría, se trata de situaciones aprovechadas de manera sublime, para promocionar el trabajo de quién está con el bisturí. O más bien: para promocionar lo que hacen quienes pertenecen a esta selecta especialidad, que cada vez recluta a más estudiantes en las universidades.
Lo de anoche era una verdadera oda a la exageración. Las mujeres entrevistadas hablaban de su afición al quirófano como si se tratara de coleccionar sellos postales. Los rostros como muñecas de cera, ni una facción capaz de rescatar algún rasgo de familiaridad con sus parientes. La grasa del cuerpo succionada una, dos, tres, cuatro veces. Liftings y estiramientos por doquier. Hasta el mismísimo Michael Jackson, o la muy transformada Cher, parecen principiantes al lado de este fanatismo desbocado.
Hoy le comenté mi estupefacción a una amiga y me respondió, de manera acertada: “es que es el camino más fácil para conseguir el cuerpo que quieres”. De inmediato saqué un par de cuentas y al menos en mi círculo más cercano, tengo a tres conocidas que se operarán antes de que llegue el verano.
La presión social es extrema. La moda es estar flaco, sin un ápice de celulitis. Los feos no tienen cabida en este mundo lleno de rostros perfectos que hace rato se apoderaron de nuestras vidas gracias a Internet, la prensa, la televisión, el cine y ahora el celular. Nadie quiere encontrar nada fuera de lugar, ni cuando la luz del la habitación se apaga.
Asombran las estadísticas acerca del aumento de las cirugías plásticas en apenas una década. Ya no es sólo un tema de corregir defectos. Es un tema de borrar lo que no nos gusta o más bien, de erradicar del físico lo que choca con los cánones estéticos de esta sociedad.
Como dijo una de las personas entrevistadas anoche, muchas de las situaciones que llegan a la sala de operaciones podrían corregirse con un poco de ejercicio y una dieta sana. Pero ni siquiera un maratón de “spinning” puede contra la pobre imagen que alguien pueda tener sobre sí mismo o ese afán desmedido de llegar a la felicidad a través de ser lo que en verdad no se es.

* La autora es periodista.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy buena la Nota, refleja ampliamente lo que estamos viviendo como sociedad.