
Vamos a ver cómo utilizar el paraguas en determinadas situaciones que se nos presentan.
· Cuando vamos por la calle con el paraguas abierto, tendremos que levantarlo para no chocar con otros paraguas, cuando veamos a una señora o señorita, a personas mayores, y en general a personas de menor tamaño que nosotros. Por el contrario, si la persona que viene en frente es más alta, nosotros lo bajaremos para que ella lo levante.
· Si llevamos el paraguas cerrado, tenga punta o no, siempre se lleva hacia abajo, nunca como si fuera un caballero de las justas medievales.

· Si no hay suficientes paraguas para todos, lo normal es cederlos a las damas y a los caballeros de mayor edad.

· En los transportes públicos, debemos tratar de sacudir bien el paraguas antes de subir, pues al ir, generalmente, bastante apretados, se puede mojar a otras personas.
· Si está lloviendo, saldrá primero el caballero, y abrirá el paraguas para que la mujer no se moje cuando salga.
· Si tiene algún invitado, y a la hora de marcharse llueve, ofrézcale un paraguas para resguardarse de la lluvia.

· El paraguas, no es un juego, sobre todo los que cuentan con un pico o terminación en pico. No se puede jugar con él ni dejar que los niños jueguen, se pueden hacer daño o hacer daño a otras personas.

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Sandy Pou de Fernández.
Experta en Protocolo, Organización de Actos y Ceremonial.
Avalada por el Consejo Superior de Comunicación y
Relaciones Públicas de España y la Indiana University of Pennsylvania.
fernandezpou@verizon.net.do
Relaciones Públicas de España y la Indiana University of Pennsylvania.
fernandezpou@verizon.net.do
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