A

.

.
Mostrando entradas con la etiqueta Sandy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sandy. Mostrar todas las entradas

31 de agosto de 2007

La Guía de Sandy



La higiene personal infantil

Por Sandy Pou de Fernández*
.

Costumbres que debemos inculcarles a nuestros hijos:
· Prepararse la ropa, la toalla y todos los elementos necesarios para arreglarse después del baño.
· La ducha diaria. Enseñarles a saber cuales son las partes de su cuerpo a las que deben prestar más atención. La cabeza, las axilas, el cuello, la zona genital, las rodillas y los pies son las partes que más suelen sufrir los efectos de la sudoración, aunque deben jabonarse bien todo el cuerpo.
· Secarse bien después de salir del agua y repasar algunos puntos que pueden ser más delicados, como la limpieza de las uñas y de las orejas (los oídos).
· Después de la ducha, también hay que enseñarles a dejar el baño limpio, la ropa sucia depositada en su lugar correspondiente (cesta de la ropa sucia o en la propia lavadora) y dejarlo todo, más o menos, como estaba.
· Cepillarse los dientes después de cada comida, y enseñarles a hacerlo de forma correcta.
· Antes de comer siempre debemos lavarnos las manos.
· Mantener siempre las uñas limpias y en perfecto estado. No morderse las uñas. Lo mismo para las pieles y otros pellejitos de los dedos o las manos. No se muerden.
· Si nos manchamos la cara u otra parte del cuerpo, también debemos lavarnos para mejorar nuestra presencia.
· La ropa también debe estar limpia y sin manchas. Sin rotos, deshilada o falta de algún botón.
· Lo mismo ocurre con el calzado, que debe estar bien limpio.
· Después de hacer deporte o una actividad física moderada, se debe tratar que el niño se duche para eliminar los malos olores y el sudor.

Experta en Protocolo, Organización de Actos y Ceremonial.
Avalada por el Consejo Superior de Comunicación y
Relaciones Públicas de España y la Indiana University of Pennsylvania.

14 de agosto de 2007

La Guía de Sandy




Modales Telefónicos

Por Sandy Pou




.


· Si usted es quien está llamando, jamás inicie el diálogo preguntando “¿Con quién hablo?”. Lo correcto es que la persona que llama se identifique.
· Recuerde: para una conversación telefónica utilice las cuatro “C”. Hablar claro, concreto, cordial y conciso.
· Demuestre seguridad mientras hable por teléfono, si quiere relacionarse exitosamente. Recuerde que según el tono de voz se juzgará como persona.
· Su postura y su actitud son importantes, todo esto es “imagen”, existe una ventana por la que se le ve y se le siente. Cómo se sienta, cómo luce, si cambia de postura, qué hace, todo se refleja e implica lo que siente y cómo lo ven los demás.
· Si por alguna razón tiene que dejar en espera a alguien, no deje caer el teléfono descuidadamente sobre una superficie dura. El ruido que produce puede ser hasta doloroso, y además es una falta de educación dejar esperando al interlocutor por algún tiempo, preferible es volver a llamar.
· La persona que llama es la que se despide primero y la que recibió la llamada espera a que así lo haga la otra. Si no ocurre esto, está en su derecho de terminar la conversación de una manera cortés.
· En casa ajena no debe usar el teléfono sin pedirlo antes, aunque esté a la vista y desocupado.
· Si debe hacer una llamada de larga distancia desde una casa que no es la suya, debe pedir a la operadora llamada con “tiempo y costo” y antes de retirarse, cancele la deuda inmediatamente. No es correcto pedir que le alcancen la cuenta cuando llegue el recibo del mes; no lo harán y usted quedará mal.
· Si llama a un número y le contestan que se ha equivocado, ofrezca excusas en lugar de colgar el teléfono. Si ocurre al contrario, debe decir “tiene el número equivocado”.
· Llame para comunicar lo que tenga que decir y despídase. Para eso es el teléfono.
· No llame a la hora de las comidas, ni antes de las comidas, ni antes de las ocho de la mañana o después de las diez de la noche, salvo excepciones.
· No coma ni mastique chicle cuando habla por teléfono.
· Devuelva siempre la llamada telefónica.
· Cuando tome el teléfono y conteste, sonría: la voz se torna agradable, acogedora y lo más importante esto se percibe.
· La persona que llamó es la que debe volver a llamar si se interrumpe la llamada.
· Si le responde el contestador automático no cuelgue asustado, sea directo en el mensaje y no se olvide de mencionar su nombre y su número de teléfono. No deje mensajes misteriosos ni haga bromas de mal gusto.
· Si encuentra mensajes al estar ausente, devuelva la llamada.
· Recuerde las “palabras mágicas” en el teléfono “Por favor” y “Gracias”, y si comete una equivocación pida disculpas.
· Auque esté enojado, no cuelgue el teléfono. Resulta de pésimo gusto, además de demostrar que no se tiene autocontrol.
· Evite decir “voy a ver si está”, no son precisamente buenos modales.
· No escuche jamás por otro teléfono conversaciones ajenas. Respete la privacidad de los demás.

27 de julio de 2007

La Guía de Sandy


Ciertos hábitos o comportamientos que deben evitarse



Por Sandy Pou de Fernández


1. Chuparse o morderse un mechón de pelo.
2. Morderse las uñas o cutículas.
3. Sentarse con las piernas separadas o con las piernas cruzadas o torcidas de una manera poco convencional.
4. Hurgarse en la nariz con el dedo o con cualquier otro objeto.
5. Rascarse en cualquier parte del cuerpo, y mucho más en ciertas partes.
6. Meterse el dedo o cualquier otro objeto en los oídos.

7. Masticar chicle.
8. Fumar en la calle, o hacerlo sin haber pedido permiso a los presentes, especialmente a sabiendas de que el olor del cigarrillo puede ofender o incomodar a alguien.
9. Tener un cigarrillo en los labios mientras se habla.



10. Hacer que los demás se sientan culpables o incómodos mientras comen algún delicioso postre o sólamente porque usted de abstenerse debido a alguna dieta.
11. Rascarse o pellizcarse la cara.
12. Cometer la indiscreción de hacerle alguna pregunta íntima a alguien en voz alta: ¿Es eso una peluca?
13. Usar un cepillo o peine sucios.
14. Aplicarse maquillaje o peinarse en la mesa de comer.
15. Usar rolos en el cabello en público.
16. Llevar esmalte de uñas descascarado, uñas partidas o maltratadas o, peor aún, sucias.


17. Una línea demasiado dramática y notable que delimite claramente donde termina el maquillaje y donde comienza el color natural de la piel.


18. Hablar demasiado o en detalle de excentricidades personales: operaciones, enfermedades, neurosis, alergias, accidentes, etc.

19. Comer ruidosamente o haciendo gestos exagerados.

.

.


20. Introducir pedazos de comida demasiado grandes en la boca.


(Autor: Manuel Antonio Carreño.
Obra: Manual de Buenas Costumbres y Modales. 1.852).


fernandezpou@codetel.net.do

10 de julio de 2007

La Guía de Sandy

Colaborar en casa es buena educación


Sandy Pou de Fernández/MS


La familia ha sufrido una gran transformación en todos los aspectos: Roles, cantidad de los integrantes, etc. Hoy en día los modelos de familia son distintos a los que estábamos acostumbrados a ver y los roles han evolucionado a favor de la mujer. Ahora la colaboración en la casa es tarea de todos y no sólo de las mujeres.
A los niños, hay que enseñarlos, desde pequeñitos, que las tareas de la casa no tienen sexo. Cualquiera puede hacer una cama, recoger la mesa o lavar los platos. Cualquier tipo de tarea, doméstica o no, no debe ser asignada en razón al sexo. Si enseñamos esto desde pequeños a los niños lograremos empezar a realizar un cambio tan necesario en nuestra sociedad.
Entre las tareas que podemos enseñar a nuestros pequeños, poco a poco, y en función de la edad del niño, que se le puede encargar y que no:
.- Orden en el cuarto: ordenar los juguetes y demás objetos que pueda haber en su habitación. Enseñarle a tener en orden la habitación una vez que ha terminado de jugar. Si es un poco más mayor, enseñarle a tener ordenada también su ropa, sus libros, sus zapatos, etc.
.- Hacer la cama. Siempre antes de irse a la escuela, hay que enseñarles a dejar la cama hecha y arreglada.
.- Recoger siempre después de cada comida (desayuno, almuerzo, merienda, cena, etc.). Hay que dejar el plato, el vaso, los cubiertos, etc. en el fregadero (o donde se les diga que lo dejen).
.- Colaborar en algún tipo de tarea simple (dependiendo de la edad) en la limpieza de la casa (barrer, limpiar cristales, etc.).
.- Mascotas. El cuidado de las mascotas debe ser responsabilidad del dueño de la mascota. Si la mascota es familiar, entonces habrá que hacer un calendario o esquema para repartirse las tareas que tengan que ver con la mascota (comida, paseo, aseo, etc.).
.- Labores de cocina. Algunas veces puede ser necesaria la ayuda en la cocina. Habrá que darles tareas poco peligrosas y sencillas; la cocina es una fuente de peligros.
La colaboración en todo tipo de tareas, además de educar al niño, le ayuda a tomar conciencia del sentido de la responsabilidad. El niño tendrá una mayor autoestima y una mayor capacidad de independencia, en un futuro.

fernandezpou@codetel.net.do

28 de junio de 2007

La Guía de Sandy

Cómo actuar en una conversación


Sandy Pou de Fernández/MS


Parece mentira, pero algo que debería ser tan natural y sencillo como hablar o dirigirnos hacia los demás por medio de una conversación, se torna para muchas personas en algo muy pesado y difícil de realizar. A continuación algunos puntos a tomar en cuenta y que considero les harán más fácil esta tarea:

· Busquemos siempre un tema para hablar. Si nos invitan a una reunión, tratemos de averiguar quienes asistirán e investiguemos sus aficiones, profesiones, hobbies. Es mucho más fácil conversar con un conocido que con un extraño.

· Practiquemos el arte de escuchar, especialmente a personas cultas y bien informadas.

· Trate de no ser la única persona que habla en una conversación. Los largos monólogos, por elocuentes que sean, no son conversación. Debe haber constante retroalimentación. Si disfruta hablando, trate de que los demás también disfruten su plática. No repita palabras como “yo”, “mi”, “mío”. Envés del “yo creo”, pregunte “¿Qué piensa” usted?

· No intente lucir su ingenio sino agradar a los demás.

· No tiene que decirlo todo. Una manera de volverse aburrido, es tratar de narrar con muchos detalles.

· Nunca interrumpa a la persona que habla. Excepto en casos específicos y con la debida cordialidad, “Disculpe, ¿me permite una pequeña aclaración?

· El diálogo admite y hasta requiere la formulación de preguntas para que la conversación sea amena e interesante. Sin embargo, no incurra en el error de formular preguntas indiscretas, ni aquellas demasiado abstractas y vagas.

· Trate de usar la empatía, esa sensación que consiste en ponerse en lugar de la otra persona, y actuar para no ofenderla o molestarla.

· No infunda un rumor dudoso referente a otra persona. Eso es conocido como chisme. Si habla de otra persona en su ausencia, hable bien de ella; o calle.

Experta en Protocolo, Organización de Actos y Ceremonial.
Avalada por el Consejo Superior de Comunicación
y Relaciones Públicas de España y la Indiana University of Pennsylvania.
fernandezpou@verizon.net.do

25 de mayo de 2007

La Guía de Sandy

¿Qué hacemos si no quiere comer?


Por Sandy Pou

Creemos, que la mayoría de los padres han pasado alguna vez por esta situación. No me gusta, no me apetece ... que y cuánto se come se convierte muchas veces en un verdadero campo de batalla. Aquí es donde deben entrar los padres, en mostrar su capacidad para poder "controlar" estos comportamientos.

Las horas de comer, tanto para la comida como para la cena, son las horas idóneas para tratar temas sobre las buenas formas en la mesa, teniendo siempre en cuenta que estamos tratando con niños. Utilizar el diálogo y procurar evitar, en todo momento, sacar la mano "a pasear".

Si les enseñamos desde pequeños algunas normas básicas, lograremos en un futuro disputas y riñas a la hora de comer. Solo hace falta tener un poco de paciencia con ellos.
Si nuestro hijo se niega a comer, debemos analizar las causas que le llevan a rechazar la comida (falta de apetito, enfermedad, etc.).

Si lo que quiere nuestro hijo/a es llamar la atención, tendremos que tratar de no darle nosotros más importancia de la que merece. En estos momentos, lo mejor es tratar de hablar de otros temas que no sean la comida (su serie favorita de dibujos animados, sus amigos del colegio, etc.).

Es importante que intentemos crear un ambiente agradable a esta hora, con el fin fomentar el "deseo" de nuestros hijos por comer, y crecer sanos y fuertes. Los especialistas en psicología infantil coinciden en la idea de que si el niño se niega en rotundo a comer no se le debe a obligar a ello, aunque al menos debemos intentarlo.
Desde luego, no es una solución pasarnos horas delante del plato hasta que el niño coma (una cosa es la paciencia y otra la lucha hasta el agotamiento). Lo mejor es conseguir hacerle ver, que todo lo hacemos por su bien, que sino no será un niño sano y fuerte y no podrá hacer las cosas que hacen otros niños de su edad.

Evite, en la medida de lo posible, las recompensas materiales; es decir, premiarle si come con tal o cual cosa. No debe acostumbrárseles a esto. Es mejor la opción de recompensas no materiales. Podemos hacerle ver al niño que si no come lo que le ponemos no podrá salir al parque con sus amigos, no podrá ver su serie favorita o no podrá ir de visita a la finca de unos amigos. No obstante, es mejor no tener que recurrir a éstos términos.

Hay que hacerle ver que comer es una obligación no un capricho o un favor que nos hacen. Procure no servirle mucha cantidad de platos que no le gusten demasiado Si está en un mesa con otras personas (una cena familiar o de amigos) y el niño no come, retírele el plato sin discutir, para pasar al siguiente, pero no monte ninguna escena.

Sandy Pou de Fernández
Experta en Protocolo, Organización de Actos y Ceremonial.
Avalada por el Consejo Superior de Comunicación y Relaciones Públicas de España y la Indiana University of Pennsylvania.
fernandezpou@verizon.net.do

7 de marzo de 2007

La guía de Sandy

El Uso del Paraguas

Vamos a ver cómo utilizar el paraguas en determinadas situaciones que se nos presentan.
· Cuando vamos por la calle con el paraguas abierto, tendremos que levantarlo para no chocar con otros paraguas, cuando veamos a una señora o señorita, a personas mayores, y en general a personas de menor tamaño que nosotros. Por el contrario, si la persona que viene en frente es más alta, nosotros lo bajaremos para que ella lo levante.
· Si llevamos el paraguas cerrado, tenga punta o no, siempre se lleva hacia abajo, nunca como si fuera un caballero de las justas medievales.
· Cuando vayamos "tapando" a otra persona, hay que calcular bien, para que ambos queden bien cubiertos por el paraguas. Debemos tener cuidado de proteger a la otra persona, no de que reciba toda la lluvia del paraguas en su cabeza o en sus prendas de vestir.
· Si no hay suficientes paraguas para todos, lo normal es cederlos a las damas y a los caballeros de mayor edad.
· Si entramos en un establecimiento, debemos plegar el paraguas, y si queremos sacudirlo, siempre a la puerta (nunca en el interior del establecimiento) y con cuidado de no salpicar a nadie. Y una vez plegado buscar el paragüero correspondiente.
· En los transportes públicos, debemos tratar de sacudir bien el paraguas antes de subir, pues al ir, generalmente, bastante apretados, se puede mojar a otras personas.
· Si está lloviendo, saldrá primero el caballero, y abrirá el paraguas para que la mujer no se moje cuando salga.
· Si tiene algún invitado, y a la hora de marcharse llueve, ofrézcale un paraguas para resguardarse de la lluvia.
· Si por el contrario es usted, a quien le han prestado el paraguas, no se olvide de devolverlo, con un pequeño detalle, por el favor que le han hecho.
· El paraguas, no es un juego, sobre todo los que cuentan con un pico o terminación en pico. No se puede jugar con él ni dejar que los niños jueguen, se pueden hacer daño o hacer daño a otras personas.
· Para andar por la calle recuerde las normas básicas: se camina por la derecha, siempre pegado a la pared; se cede la derecha a las personas mayores, coches de niños, sillas de ruedas, etc.

.
.
.
Sandy Pou de Fernández.
Experta en Protocolo, Organización de Actos y Ceremonial.
Avalada por el Consejo Superior de Comunicación y
Relaciones Públicas de España y la Indiana University of Pennsylvania.
fernandezpou@verizon.net.do

7 de febrero de 2007

La guía de Sandy

La puntualidad

La puntualidad es una de las normas básicas de la buena educación. Una cita de negocios, un empleo, un espectáculo, se puede echar a perder por la impuntualidad. Siempre es mejor llegar cinco minutos antes que cinco después. Se puede esperar en la antesala del teatro, en la sala de espera de la empresa o en la cafetería de enfrente, pero es mejor llegar con tiempo.


Hay muchos mitos sobre la puntualidad, el más usual es, el de llegar tarde a una fiesta, una boda, etc. como manera de hacer nuestra entrada triunfal y destacarnos, pero esto no es elegante ni educado.

No es EDUCADO llegar tarde a ningún sitio. Ahora bien, tan malo es llegar tarde como llegar demasiado temprano. No sea de los invitados que está una hora antes en todos los sitios. El tiempo de anticipación de cualquier cita debe ser mínimo. Es mejor tratar de ajustarlo a la hora prevista para el acto.

Si es usted el anfitrión de un encuentro (una cena en casa o en un restaurante, por ejemplo) deberá estar antes de la hora prevista para ir recibiendo a sus invitados.

Las faltas de puntualidad deben ser justificadas, pero solamente a los anfitriones y en privado. No se deben dar explicaciones a todos los invitados.Y una última cosa: si usted es de las personas impuntuales por naturaleza, procure cambiar, pues no es nada educado ni elegante, llegar tarde a todos los sitios, aunque a usted le parezca algo normal.

Sandy Pou de Fernández Experta en Protocolo,
Organización de Actos y Ceremonial.
Avalada por el Consejo Superior de Comunicación y
Relaciones Públicas de España y la Indiana University of Pennsylvania.
fernandezpou@verizon.net.do

29 de enero de 2007

Cómo se debe hablar con y de los demás. Parte II

Por Sandy Pou

· Cuando se cuenta alguna cosa que se hizo o que pasó estando con una persona de calidad muy superior, tiene muy poca gracia hablar en plural y decir, por ejemplo: fuimos a, o hicimos tal cosa; no debe entonces alabarse uno mismo, ni hablar de sí mismo; es honesto hablar de la cosa como si no se hubiese tenido parte en ella.
· La buena educación no permite, cuando se quiere llamar a alguien, hacerlo en alta voz, ni desde lo alto de una escalera, ni por la ventana; tomarse esta libertad sería asimismo faltar al respeto debido a esta persona: Se debe mandar a alguien a buscar al que se necesita, o ir uno mismo, para hacerla venir.
· Si se estuviese con una persona a la que se debe respeto, y ella necesita a alguien, no se debería permitir que fuese ella misma a buscarle; sino que estaría muy bien rendirle prontamente este servicio.
· Es descortesía preguntar a una persona superior por su salud, al saludarla, a menos que esté enferma o indispuesta; esto no está permitido más que respecto de las personas que son de condición igual o inferior.
· Si se quiere manifestar a alguien, a quien se debe mucho respeto, la alegría que se tiene por su salud, es conveniente antes de hablarle, informarse por alguna persona de la casa, de cómo va, y luego decirle sencillamente: me alegro mucho, de que goce usted de perfecta salud.
· Cuando se pregunta a alguien cómo está, éste debe responder: Me encuentro muy bien, gracias a Dios, a sus órdenes; o utilizar algunas expresiones parecidas que se le ocurran a uno.
· La cortesía no permite quejarse, cuando se está en compañía y si tiene alguna dificultad o indisposición: esto es carga para los demás, y a veces da la impresión que se hace para poder tomarse más fácilmente sus comodidades.

Sandy Pou de Fernández
Experta en Protocolo, Organización de Actos y Ceremonial.
Avalada por el Consejo Superior de Comunicación y
Relaciones Públicas de España y la Indiana University of Pennsylvania.

16 de enero de 2007

La guía de Sandy

Como se debe hablar con y de los demás. Parte I

La honestidad pide, cuando se ha de hablar de otros, que se haga siempre de modo favorable; por eso no se debe hablar nunca de quien sea, si no se tiene algo bueno que decir.


No hay ninguna persona, por mala que sea, de la que no se pueda decir algo bueno.

Con todo, no estaría bien hablar en buen sentido de alguien que hubiera cometido una falta pública, o alguna infamia: vale más, en estas ocasiones, guardar el silencio al respecto, y, si otros hablan de ella, mostrar que se tiene compasión de la misma.

Se debe asimismo mostrar en las conversaciones, que se tiene estima por los demás; no hay que contentarse, con hablar favorablemente, sino que se debe cuidar de no hacerlo fríamente, o al decir algo que va en su honor, no añadir un pero que suprima toda la estima que lo que se acaba de decir podría acarrearle.

Hay que hablar de las personas que son objeto de la conversación, siempre con mucho respeto, y con términos que muestren mucha deferencia para con ellas, a menos que esta persona sea inferior, pero aún en este caso debe uno servirse de expresiones convenientes, que indiquen que se la tiene en consideración.
No debemos hablar sin cesar de uno mismo. No debemos comparar la propia conducta con la de los demás. Esta clase de razonamientos son inoportunos e indiscretos.

Hay personas tan llenas de sí mismas, que explican siempre a aquellos con quienes conversan lo que han hecho y lo que hacen, y que se debe tener en mucha estima todas sus palabras y acciones. Este modo de comportarse en las conversaciones es muy incómodo y pesado para los demás. Alabarse y hablar ventajosamente de sí es algo que lesiona completamente la cortesía; es también señal de pequeñez de espíritu.

Sandy Pou de Fernández
Experta en Protocolo, Organización de Actos y Ceremonial.
Avalada por el Consejo Superior de Comunicación y
Relaciones Públicas de España y la Indiana University of Pennsylvania.
fernandezpou@verizon.net.do

18 de diciembre de 2006

La guía de Sandy

En tiempos de regalar...

Regalar es una actividad creativa y divertida tanto para la persona que elige el regalo como la persona que lo recibe.
El regalo es una muestra de agradecimiento, de cariño, de cordialidad, etc. Es decir a la otra persona gracias. El regalo debe ser el adecuado para cada ocasión.
El regalo debe combinar unas cuantas características básicas: precio razonable, buen gusto, acorde a la persona o entidad destinataria del mismo y un esmerado envoltorio.

Los regalos se abren en el momento de la entrega, esto demuestra nuestro interés y es una forma de agradecimiento inmediata.
Si la persona que lo regala no está presente, se puede agradecer por carta (formal) o si tenemos confianza por teléfono (informal).

Si tenemos una intensa vida social, se puede tener un pequeño fichero con los regalos que hacemos, a quien se lo hacemos y el motivo por el cual se hace. Esto nos ayudará a no repetir obsequios y ver la evolución de los mismos con el tiempo.
Ante todo recuerden, que lo importante es el gesto y la intención de agradar.


Sandy Pou de Fernández
Experta en Protocolo, Organización de Actos y Ceremonial.
Avalada por el Consejo Superior de Comunicación y
Relaciones Públicas de España y la Indiana University of Pennsylvania.
fernandezpou@verizon.net.do